4.11.12

Somos coches.



Tal vez sea cierto eso de que los opuestos se atraen, y los iguales se repelen. Puede que sea cierto eso de que después del huracán viene la calma, Cuando todo va mal, piensas que no puede ir a peor, pero de repente cuando menos te lo esperas, todo se arregla, sin un cómo, o un porqué. Muchas veces nos parecemos a los coches, nos señalan el camino y sólo tenemos que seguirlo, todo marcado y cuando te sales de tu camino ¡PUM! Todo cambia, en cuestión de segundos, tanto para bueno, ya que puede que por ese pequeño error conozcas a alguien o llegues a un lugar hermoso, o puede que tú vida haya acabado para siempre. Son pequeños detalles, que si pasan será porque el destino lo ha querido poner en tu camino. Todo pasa por un por qué. Y yo fui ese coche que se arriesgó, que cambió su recorrido y al final tuvo su buena recompensa por ser el más atrevido.



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