10.3.13

Dificultades.

No saber decir como te sientes, es difícil  No saber si quieres a alguien o no saber de la forma en la que le quieres, es difícil. No poder decir todo lo que quieres decir por miedo a que te juzguen, es difícil.  Tener a alguien lejos de ti, y necesitarle, es difícil  Amar a alguien a través de una pantalla  es difícil  Respetar opiniones, es difícil  Querer y no poder, es difícil  Luchar por lo que quieres sin tener que herir a alguien, es difícil. Encontrar una salida a tus problemas cuando crees que ya nada a tu alrededor merece la pena, es difícil. Cumplir un "para siempre", es difícil  Recordar, es difícil  Olvidar, es difícil  Mostrarte tal y como eres, es difícil. Ser diferente, es difícil. Asimilar que alguien se marcha para siempre, es difícil. No juzgar, es difícil. Encontrar a alguien que de verdad te quiera y que vea tus defectos como virtudes, es difícil. Decir "adiós", es difícil. Hay cosas difíciles  pero nadie dijo que fuese fácil. Si quieres, puedes. 

25.11.12

Querido Nadie.

Las cosas están cambiando. Me cuesta admitirlo pero es así. La gente cambia, el tiempo pasa, la vida pasa y el café se enfría. Lo peor de todo es darte cuenta. Ver como gente que es necesaria se va a alejando poco a poco, ver como lo que antes era, ya no es. 
¿Qué ha sido del amor? Los 'te quiero' están perdiendo su significado. Ahora no quieres une persona que te acompañe toda tu vida, ahora solo quieres un 'rollo'. Sin compromisos, sin explicaciones. ¿Qué es del romanticismo? Los cumplidos y piropos se les dicen a cualquiera. 
¿Qué ha sido de la personalidad? Antes los que querían ser diferentes, eran diferentes. Ahora el que quiere ser diferente, es igual a los demás. Ahora se llevan cosas, que antes tu las llevabas y te miraban mal.
¿Qué ha sido de la amistad? Antes los amigos duraban para toda la vida. Un amigo siempre daba sin esperar nada a cambio. ¿Dónde ha quedado eso? Ahora todos te buscan por interés propio. A la más mínima te dan la puñalada.
Pero es cierto, no podemos vivir en el pasado. En la misma rutina de siempre. Y a pesar de todo, por mucho que las cosas cambien, la vida pase, las personas se distancien, seré yo misma. 

Mira al espejo. ¿Qué ves?

Veo a una chica, de 14 años de edad, pero aparenta unos pocos más. Lleva el pelo despeinado, como rizado. Va maquillada, tiene los ojos entre verde, marrón y gris, con una raya negra y puede que un poco de rímel. No es delgada, tampoco obesa. Va vestida informal, con unas Vans. Tiene un clip como pendiente en la oreja izquierda, y una dilatación en la derecha. Lleva un reloj, digital, tres pulseras y una goma del pelo rosa. Se nota que nunca se quita esos complementos ya que está un poco gastados y sucios. No me gusta lo que estoy viendo. Se le ve feliz, pero es una de esas sonrisas que esconden miles de lágrimas. Se ve que ha sufrido mucho. Por lo que veo, ha tenido una infancia buena. Es diferente, no le gusta ni 'el buenos días princesa' ni los 'te amo'. Es una persona que no sabe lo que quiere, que no se comprende, ni nadie le comprende, infantil, pero sabe divertirse. No la veras nunca diciendo 'te amo' y si alguna vez dice 'te quiero' lo dice por que lo siente. Siempre es la que quiere más. Le han traicionado, no ha tenido novio, no le encuentra el sentido a depender de una persona. No cree en cupido, ni en el día de los enamorados. La chica está llorando, no le gusta hablar de si misma. No le gusta que le digan que se cree guapa, porque hablan sin saber. No es perfecta, pero no quiere serlo. Odia su exterior, pero se ama interiormente. SI, me veo a mi misma.

4.11.12

Somos coches.



Tal vez sea cierto eso de que los opuestos se atraen, y los iguales se repelen. Puede que sea cierto eso de que después del huracán viene la calma, Cuando todo va mal, piensas que no puede ir a peor, pero de repente cuando menos te lo esperas, todo se arregla, sin un cómo, o un porqué. Muchas veces nos parecemos a los coches, nos señalan el camino y sólo tenemos que seguirlo, todo marcado y cuando te sales de tu camino ¡PUM! Todo cambia, en cuestión de segundos, tanto para bueno, ya que puede que por ese pequeño error conozcas a alguien o llegues a un lugar hermoso, o puede que tú vida haya acabado para siempre. Son pequeños detalles, que si pasan será porque el destino lo ha querido poner en tu camino. Todo pasa por un por qué. Y yo fui ese coche que se arriesgó, que cambió su recorrido y al final tuvo su buena recompensa por ser el más atrevido.