5.2.11

Un río a vuestra espalda.

De pronto aparecen en el cielo unas nubes bajas que envuelven la llanura en sombras y la carretera blanca desaparece. Os sentís desanimados, atemorizados, no sabéis que hacer. No podéis volver atrás porque de repente se ha formado un río a vuestra espalda.
En la orilla hay una niña que os llama, os hace gestos para que crucéis. No existe otra posibilidad, de modo que decidís enfrentaros a la corriente.
Algunos no consiguen imponerse y son arrastrados a lo largo de kilómetros y kilómetros hasta que llegan a una pueblo completamente blanco. Entonces se dan cuenta de que es justo la localidad a la que debían llegar en el sueño y sonrien de felicidad.
Piensan en los que han vuelto atrás y tienen de nuevo ante sí la carretera blanca que se prolonga hasta más allá del horizonte.

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